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sábado, 3 de mayo de 2014

#SemanaDeLectores en la música de APD

No entiendo bien la gente que no ama la música, cómo pueden esas personas expresar lo que sienten y les pasa? No es tan difícil supongo, tal vez como personas normales que dicen lo que sienten, que piensan lo que dicen, o lo expresan a través de letras, oleos o golpes. Hay gente (quiero creer que no soy el único) que vive, siente y alcanza todas las experiencias por medio de la música. Cada una de estas canciones representa un miedo, una esperanza, una alegría una decepción, todas expresan cosas que yo no puedo expresar... cada banda lo hace a su modo, es asi como imagino distintos tipos de amor y de vivirlo. Artics monkeys, muy simple, quien no sintió ese miedo de no ser correspondido? pero es solo eso? quien no idealizo a alguien y luego tuvo miedo de ver la verdad?


Devil de Staind. Excelente visión en una sola voz desde los dos lados... no somos demonios, somos personas, nos 
arriesgamos, sufrimos, nos equivocamos.


Pearl Jam, un sonido no melancólico, pero la voz que expresa claramente el hecho de perder lo que uno amaba de una manera muy simple y justa: it's sad...

The pretty reckless, dos voces, dos géneros enfrentados, pero de esa unión encontramos magia y la coincidencia de un pensamiento, que de todas formas no nos detiene. Buen sabado

José

miércoles, 30 de abril de 2014

Los hermanos

     Somos una familia, efectivamente una familia. Algo Para Decir se enorgullece de tener hermanos, algunos ya venían de antes, otros fueron tomándole el gusto arrancando con nosotros. Estamos muy contentos de hacer este post hoy, simplemente porque es el objetivo del blog, motivar a la gente a expresarse a su manera, a buscar su modo de contarle al mundo lo que piensa, lo que siente, lo que lo mueve. Por lo que, inmensamente felices por ver que somos parte de una familia queremos mostrarte a sus miembros, dejarte los links para que los conozcas, porque estamos orgullosos de ser parte de este colectivo que va creciendo de a poco.

El lamento de Urwen

    El benjamín. Es el espacio de nuestra amiga Lalaith, ella es quien suele hablarnos de arte en el blog, pero aquí nos muestra otra faceta. Nos habla de la ficción, nos mete en un mundo sobrenatural. Claramente influenciada por Tolkien. Esto recién empieza, pero creanme que no se van a arrepentir de seguirla desde sus primeros pasitos.

 http://urwenlalaith.blogspot.com.ar/2014/04/el-demonio-y-el-arbol-de-cabezas.html

El imaginario de Brad Pigg

   Otro de los nuevos espacios. Es el lugar donde el hilarante  Brad Pigg se revuelca en su mugre. Donde el Brad es feliz. Van a encontrar aquí muchas de sus ocurrencias y su particular forma de ver el mundo y la vida. Pasen un momento. Justo ahora tiene una nueva entrada...

http://elimaginariodebradpigg.blogspot.com.ar/

Mundo Random

    Qué decir del nuevo hogar de Sergio Olivera, aquí van a ver al multifacético Brujito tirar magia (o brujerías) de todas las maneras que se le plazca. Aquí van a encontrar lo mejor de este ocurrente pibe, ahora un poco mas centrado en la cuestión cine...

http://sergiolivera.blogspot.com.ar/

La madriguera del pichón

     El tradicional espacio de Miguel Quinteros que está por sacar su segundo libro de cuentos. Aquí tenemos su canal de expresión directo. Cuentos y poesías para hacer dulce...

http://madrigueradelpichon.blogspot.com.ar/

Desorden Expresivo

    Este es el lugar de quien les escribe, aquí dejo muchas de mis poesías y algun que otro relato. El último post tiene tres microhistorias. Rápidas y entretenidas... ¡Pasen! ¡Pasen y vean!

http://iblackpixel.blogspot.com.ar/

Nos vemos en otra ocasión! Que lo disfruten!

Iván Blackpixel



lunes, 28 de abril de 2014

"V" Spock's Beard (2001)

Este fué el primer disco de Spock's Beard que escuché en mi vida, y estoy muy contento de que haya sido así y siempre que alguien quiere empezar a escuchar esta banda o música progresiva en general, "V" es lo primero que siempre recomiendo.


                Básicamente, lo que este álbum logra es agrupar absolutamente todo lo que me gusta en el género progresivo: arreglos corales que te dejan los pelos de punta, riffs moviditos que se destacan muy bien del resto de la banda pero sin sacarle protagonismo al resto de los instrumentos, líneas vocales equilibradas con la temática general del disco, los colchones de sonido del teclado, la falsa simpleza del bajo, la mezcla absurda de géneros hasta adentro de una misma canción, tiene de todo. Podemos escuchar este álbum mil veces y cada vez le vamos a encontrar algo nuevo. Me pasa que lo escucho buscando cierta canción o estribillo y me distraigo con algún detalle que nunca había notado y ahí estoy de nuevo, descubriendo una vez mas los miles recovecos que los pibes de Spock's Beard armaron solo para nosotros.
                Arranca todo con "At the End of the Day". Es clarísima la influencia de Yes que se presenta aquí. Las armonías, los arreglos, la estructura, todo es reminiscente a un tema de ellos. Los cambios entre rock, folk y hasta lo que parece ser ligeros cortes de flamenco ocurren sin que te des cuenta. Alan Morse se luce en este tema, haciendo uso y abuso de su capacidad para transformar el sonido de su guitarra, mostrando iguales cantidades de delicadeza y fuerza cuando cada una es necesaria. No importa que tan extravagante sea el camino que esta canción elija, siempre tiene sentido. Los últimos minutos son una hermosa síntesis de estos 12 minutos, pasando rápido por todas las etapas previas y terminando casi con una floritura de la atrapante voz de Neal Morse.
                Sigue "Revelations". Un tema mucho menos frenético que el anterior y mas ligéro en cuanto a contenido. Dave Meros castiga a su bajo sacándole sonidos que duelen por su profundidad. Un tema con mucha mas polenta que el anterior pero con un importante contraste entre sus distintas partes, tranquilizándose quizás demasiado entre estribillos. Distorsiones en la guitarra y colchones agresivos en el teclado se distinguen de las suaves caricias a los platos de la batería de Nick d'Virgilio.
                No, no estamos escuchando Gentle Giant, es "Thoughts II". Es la segunda parte de la delirada absurda que empezó con (oh sorpresa) "Thoughts I" en el disco "Beware of Darkness". Es ridícula. Sin falta, cada vez que escucho alguna de las piezas que componen este meta-tema me asombro por una cosa: a primera escuchada pareciera como si los pibes de Spock's Beard empezaron a tirar cosas a la pared a ver que se pegaba y armaron un tema, pero con cada repetida le vas encontrando un poco mas de sentido a cada efecto bizarro del teclado de Ryo Okomoto o a los cortes abruptos con la guitarra acústica y voz de Neal Morse. Sublime.
                "All on a Sunday" no falla nunca en ponerme una sonrisa en la cara. Son cuatro minutos  de felicidad condensada. Narrando un lánguido domingo cualquiera, escuchar esta canción te dan unas importantes ganas de quedarte acurrucado en tu cama, viendo el día pasar por la ventana mientras hojeas un libro aburrido o escuchas un disco nuevo.
                La balada infaltable no se queda atrás en cuanto a composición musical. El sentimiento de melancolía se profundiza en cada verso de la canción. La voz etérea de Neal Morse se mezcla con los sonidos de Ryo Okumoto de una manera muy singular.
                Y si. El último. El elefante del disco. "The Great Nothing". Un super temón de veintisiete minutos y dieciocho segundos.  Se divide en seis partes, haciendo un poco mas ligera su apreciación, que no es sencilla en la primera escuchada. Verdaderamente Nick d'Virgilio aquí muestra su versatilidad, ya sea en batería o voz, guiándonos a través de la historia con sus ritmos y detalles vocales. El comienzo de esta canción asusta un poco al comienzo, pero cuando pensas que te estas acostumbrando a los casi omnipresentes coros de extrañas voces en el fondo, entra la acústica y empieza a darle forma a la canción. Los acordes tocados te hacen acordar a una historia medio turbulenta que esta por empezar. La batería levanta un poco mas el ritmo y aparecen las voces, contando la historia de un jóven buscando (o no) la fama. Después de tanto negarse, "The Great Nothing" llega a su fin, dando una vuelta completa sobre si misma. Los ambientes creados durante esta epopeya épica son verdaderamente sensacionales, cambiando constantemente y dejandote con una sensación de completitud que no muchas obras presentan. Veintisiete minutos y ni siquiera un segundo de mas. Una sola canción y ni un segundo de menos.

Siempre digo que daría lo que sea por escuchar este disco por primera vez de nuevo, pero cada vez que subo el volúmen y aprieto play me doy cuenta que verdaderamente lo estoy haciendo ahora mismo.-

                                                                                           Felipe Azubel


viernes, 25 de abril de 2014

“Sin nombre” - 2010

Es muy fácil perderse en un cuadro.

“Igual que en un libro”, dirán. Pero el libro dice demasiado para perderse en él. Seguro, uno puede estar en cualquier lugar mientras lee y ser una experiencia maravillosa; en la que el protagonista se hace carne en nuestro pensamiento, y los personajes se convierten en algo tan cercano a nosotros que se nos hace muy difícil el acto de terminar y decir “ahora vuelvo a las entrañas de la cotidianeidad”.
Seguro, el libro dice mucho, quizás lo suficiente para ser guiado por él, cautivado; pero nunca para producir que nos perdamos de la misma forma que un cuadro.

“Un buen disco lo logra”. Sí… Pero, no. Un buen disco puede hacerte creer que estás en otro lugar. Podemos poner un disco de jazz, metal, pop o lo que sea; acostarnos en nuestra cama, cerrar los ojos y sentir como los acordes y melodías penetran todo nuestro ser, como cada instrumento puede transmitir una sensación de plenitud y concordia al sonar en conjunto con el resto. La sucesión de canciones organizadas en un orden específico puede parecer llevarnos a través de un torbellino emocional del que no hay forma de escapar más que dejándose llevar y caer. Caer y despertar.
Sin embargo, con solo abrir nuestros ojos nos encontramos en esa habitación oscura y húmeda frente al mismo aparato que hace solo unos segundos provocaba sensaciones indescriptibles y ahora se encuentra inerte.

“Quizás el cine, o el teatro…”. Ni cerca. La conceptualización de lo etéreo no puede, de ninguna forma, trasladarse a la actuación.


Y es muy fácil perderse en un cuadro…

Tiene su proceso. Pero cualquier persona con la voluntad suficiente puede hacerlo sin problemas con estas simples
indicaciones.
En primer lugar hay que mirarlo, claro está. Admitir su existencia y hacernos a la idea de lo que va a sucedernos. Pero después es necesario ir más allá, observarlo con detenimiento; mirar cada estría marcada por el pincel y el polvo que pueda haberse acumulado en ellas, tratar de separar figura y fondo, contemplar el contenido volcado en el lienzo y su marco y la relación simbiótica que se ha desarrollado entre ellos. Solo de esta forma podemos acercarnos a nuestro objetivo.
Después de eso, vamos a tener que indicarle a nuestro cuerpo que se acerque al cuadro (en caso de no haberse acercado antes). Puede parecer una obviedad, pero en ningún momento tenemos que quitar la vista del lienzo, ya que se arruinaría todo el proceso y si bien es sencillo, se complica al intentarlo dos veces.
Una vez cerca del cuadro vamos a sentir como si nos absorbiera, como si el marco nos envolviese y el lienzo cubriera nuestra visión y nos dejara a oscuras. De nuevo, trataremos de no cerrar los ojos o apartar la vista.

A partir de entonces sentiremos como si la atmósfera hubiese cambiado. Un viento cálido. De a poco, nuestros ojos se irán acostumbrando a la luz (o a la falta de ella). Podremos ver una escena desplegada frente a nosotros y rápidamente la reconoceremos como el cuadro que estábamos observando hace unos momentos. Es normal, en esta instancia, sentir un poco de miedo ante la situación. ¿Cómo puede ser que nos encontremos acá si hace no más de un minuto estábamos allá? Así sabremos que lo hemos logrado, que nos hemos dejado hipnotizar. Hemos encontrado una conexión que nadie más ha logrado.

Podremos estar seguros de que ninguna otra persona podría comprender lo que estamos sintiendo; créanme, se me hace muy difícil explicarlo ahora mismo.

Mariano Azubel



miércoles, 23 de abril de 2014

Adiós Gabriel

     Un Jueves Santo terminó siendo el fin. No le dió tiempo a una última cena. Tenía una tertulia impostergable. No le permitieron quedarse un poco mas. Viste como son estas cosas, yo supongo que te llaman y difícil debe ser no contestar ese teléfono. Se fué. Y desde allí comenzó uno de los fenómenos sociales más increíbles y fantásticos que conozco o fuí testigo en mi vida: La muerte de una celebridad. La muerte de los genios, por lo general suele afectarnos de una manera diferente. Nos impregnan su sensibilidad. Tenemos la necesidad de hacernos parte de ese dolor. Tal vez sea el bombardeo de los medios el que nos conmueve, los retazos de su obra, alguna que otra anécdota que nos llega al corazón, la tristeza de los fanaticos... no sé, pero pasa que uno sintoniza con ese luto. Participa. Hasta cambia sus opiniones y sus ideas sobre la obra del genio en cuestión. Tendemos a mimetizarnos con el todo.

   
     La muerte de Gabriel García Marquez es un mojón de la historia de la Literatura Latinoamericana primero, de la Universal en otra medida. Fue quien, junto a otros grandes autores de nuestras tierras le dió entidad a la Literatura Latinoamericana.  El puñado de autores del llamado Boom que intentó realizar la Gran Novela Latinoamericana. Cosa que, este señor, si no la logró con Cien años de soledad, quedó imperceptiblemente cerca. Si no es la perfección, la roza. Alguien que llega así a los corazones, ya sea para desatar demonios o musas (acaso sean lo mismo no?) despierta siempre estas reacciones. La gente apoderándose de su esencia. De ahí que sea natural ver en tus redes sociales a la gente compartiendo notas sobre el, tirando sus frases (a veces atribuyéndole frases así, de prepo), que se lean algunos de sus libros en un ratito, o emprendan un viaje largo y paciente por su obra. También es natural que alguien haya posteado un "Gracias por todo GAEL", o que otro haya dicho que "Mi planta de Naranja Lima le llegó al corazón y siempre lo recordará por eso" y algún que otro chiche de colección. Eso generan los genios, los fuera de serie. Todos quieren ser parte de ellos, de una manera u otra.

     Por mi parte puedo contarles que Relato de un náufrago fue uno de los primeros libros que leí en la primaria. Fué, en efecto, el primer libro que me compraron. Tengo conectado ese título con la emoción de ver a mi viejo con la bolsita de la librería. Era nuevo, era mío. Recuerdo haberlo devorado antes siquiera de llegar a la primera clase de Lengua, ya tenía preguntas sobre todo el libro para la maestra. Ansioso, como siempre. Este libro soy yo impresionado con la terrible manera de contar esa historia, ese libro tambien es el símbolo del esfuerzo de mis viejos. Es mi dolor de tener que cambiarlo por el fatídico Mi planta de Naranja Lima. Es símbolo del tener y tambien del desprenderse. Lo que lo hace inolvidable. Increíblemente para mucho el que mas me marcó de su obra.

    Tambien podría contar que el amor me conectó, años despues con la increíble y triste historia de la cándida Eréndira y su abuela desalmada... Que allí entré al realismo mágico de Marquez  propiamente dicho. Que me chocaba la crueldad. Que me impresionaba que alguien me saque de la inocencia. era una bofetada que no podía dejar de recibir. También podría contar que el romance me hizo leer El amor en los tiempos de cólera a las apuradas para evitar que ir al cine con mi novia de entonces me arruine las imágenes que prefería crearme yo. Directo a la lista de pendientes de relectura que quizá no pueda cumplir. Podría hablar de Cien años de Soledad, pero para eso necesitaríamos un post aparte. Un libro aparte quizá. Es un universo, un círculo perfecto.

     La muerte de los grandes siempre nos deja algo y se lleva algo de nosotros. Hay quienes vivieron su vida alrededor de García Marquez, que los marcó. Otros a los que les pinceleó la vida en momentos importantes o por circunstancias que se recuerdan, que fue parte de nuestras vidas. Por fin, habrá quién se acerque a su obra despues de ver lo que produjo en los demás su desaparición, ese es otro gran homenaje, el mejor que se le puede hacer a un artista. Eso es lo genial que tiene el arte, que no caduca. No hay un tiempo para disfrutarlo, no hay obligación que valga. Que en paz descanse el Maestro y muchas gracias por todo...

Iván Blackpixel

   

martes, 22 de abril de 2014

Eva

    Hoy tengo el agrado de presentarles algo nuevo. Al menos para este blog. Cuando este querido amigo me dijo que quería aportar un post, inmediatamente , fiel a su forma de ser, me reprochó que no lo haya invitado antes y se mostró molesto por eso. Así de particular, así de único es lo que van a ver a continuación. Porque The Rabbit (ese es su nombre)  es un dibujante espectacular. Esa es su forma de hablar. Su forma de expresarse. Por eso su columna se llama Mil Palabras. Simplemente porque sus creaciones lo dicen todo desde la imagen. Espero que les guste. Para esta primera aparición nos trae Eva. Qué quieren que les diga, a mi, personalmente me parece genial. Ojalá a ustedes tambien...



The Rabbit

miércoles, 16 de abril de 2014

Escritores Anónimos- Uno

En la oscuridad, dos cuerpos desnudos… solo dos ojos abiertos. Suave te tomo y te guío suave te acerco y te siento. Siento tu pecho golpear por mi, siento tu cuerpo temblar por mi, sientes todo lo que siento. Lento, muy lento rozare tus labios. Sentirás cómo me acerco. Cuan cálida puede ser la perfección? Cuan suave cada línea de tu cuerpo? Te pierdes en un último suspiro, en ese suspiro te encuentro. No existe pasado o futuro, estamos mas allá del tiempo. Vas a entregar tu ser entero guardaremos juntos un secreto.


JO

viernes, 11 de abril de 2014

Porno

Reflexión sobre relaciones entre pornografía, arte y cine. ¿Pornografía = cine? “Los films pornográficos, ¿pueden ser considerados un género cinematográfico, artístico?” Fue esta pregunta que, no hace mucho tiempo, me hizo un amigo, el detonante de esta inquietud que hoy se transforma en ensayo. Pregunta que, por cierto, no supe responder con certeza, si bien tenía en ese momento algunas conjeturas al respecto, en base a mi formación académica relacionada con el cine. De inmediato pensé que, por alguna razón, en dicha formación académica, el tema de la pornografía nunca había sido abordado, es decir, no había sido seleccionado o considerado suficientemente “importante”. A partir de esto fue que me propuse indagar y juntar fundamentos que me lleven a saber un poco más. Me posiciono desde una postura que no pretende alcanzar una respuesta única y definitiva, ya que sin dudas se trata de un tema complejo y controversial. Busco, en lugar de eso, reunir elementos que me permitan realizar un análisis, y quizás generar más preguntas sobre el tema. De esto no se habla. Considero que ésta es una frase que resume la postura que, predominantemente, se asume en relación a la pornografía: “De esto no se habla.” Postura que se adopta en varios ámbitos: lo familiar, lo social, e incluso lo académico. Pocos son los que se preguntan si la pornografía es un tipo de arte, y si vamos más a lo específico, pocos se preguntan si el género pornográfico está incluido dentro de tantos géneros cinematográficos que existen, en definitiva, si se trata o no de cine. Evidentemente, hay cuestiones morales, tradicionales y selectivas en juego, que excluyen a lo pornográfico, en primera instancia, tanto de las cosas de las que se habla cotidianamente como del campo de investigación. Sin embargo, pienso que así como la comedia busca hacer reír, el drama busca sensibilizar, el terror busca aterrar, la pornografía busca excitar sexualmente así que, en cuestión de objetivos, no hay un género más válido que el otro. Inclusive, es notorio que no sólo hay similitudes en cuanto a objetivos, sino que como género, el porno cuenta con características peculiares que lo definen, por ejemplo el hecho de mostrar los genitales y el sexo explícito. Precisión de conceptos Me parece importante hacer, antes de continuar, una precisión de conceptos. Si la idea es realizar un análisis relacional entre arte, cine y pornografía, es válido incursionar, aunque sea brevemente, en el significado que se da a cada uno de estos conceptos, y tomar una posición al respecto. En cuanto al eje de este ensayo, la pornografía, veremos que la Real Academia Española la define como: “1. Carácter obsceno de obras literarias o artísticas; 2. Obra literaria o artística de este carácter. 3. Tratado acerca de la prostitución." De esta definición puedo deducir dos cosas: en primer lugar, que la RAE responde, de alguna manera, a nuestra pregunta, relacionando directamente a la pornografía con lo artístico y lo literario. Por otro lado, la tercera definición dada se refiere a la etimología de la palabra, proveniente del griego (porne es "prostituta" y grafía, "descripción", es decir, "descripción de una prostituta"), no obstante, es evidente que, en base a lo dinámico de nuestro lenguaje, el concepto que socialmente compartimos de pornografía va mucho más allá de la actividad de una prostituta, y abarca diversos ámbitos y acciones. La misma fuente define a la cinematografía como la “Captación y proyección sobre una pantalla de imágenes fotográficas en movimiento.” y al arte como “Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros." Por otro lado la enciclopedia virtual Wikipedia define al cine pornográfico, también llamado cine porno, como “…la actividad cinematográfica en la cual explícitamente se muestran los genitales mientras se realiza el acto sexual y cuyo propósito es el de excitar al espectador”. Estas definiciones conjugadas, en principio, no niegan la posibilidad de concebir al cine porno como una expresión artística y un auténtico género cinematográfico. Sin embargo, existen dudas y discusiones al respecto. El Porno como género cinematográfico La mayor tendencia es a negar la posibilidad de que el cine pornográfico sea considerado dentro de los géneros cinematográficos. Hay una confusión de términos y se cree que, en cuanto al sexo como tema de una obra, erotismo es sinónimo de arte y pornografía de no-arte. Sobre estos debates, y yendo un poco más profundo, Susan Sontag advierte que no debería emprenderse una discusión sobre pornografía sin antes reconocer que hay varias pornografías. La autora habla de tres tipos: en primer lugar, la pornografía como elemento de la historia social; en segundo lugar, la pornografía como fenómeno psicológico, síntoma de deficiencia o deformidad sexual tanto en los productores como en los consumidores; y en tercer lugar, la pornografía como una modalidad que se distingue de las dos anteriores, una convención menor dentro de las artes. Considero que en las dos primeras definiciones, Sontag hace referencia al factor industrial del cine pornográfico, que es el más conocido, explotado y producido. En cambio, en la tercera, se refiere a la posibilidad del cine porno que trasciende sus objetivos primarios –la mera excitación sexual del espectador, el lucro, etc.- y busca innovar, ser vanguardista y entrar en el campo de la expresión artística. Pienso que uno de las causas de la discusión es la concepción de arte vigente en la sociedad, en los sujetos, en quien investiga, en quien opina. Rescato a continuación un pensamiento de Sontag al respecto de qué es el arte: “…es una forma de conciencia. Los materiales del arte son las diversas formas de conciencia. No existe ningún principio estético en virtud del cual se pueda interpretar que esta concepción de los materiales del arte excluye hasta las formas extremas de conciencia que trascienden la personalidad social o la individualidad psicológica.” En esta definición puedo dilucidar que la autora no excluye a la pornografía del arte, ni afirma que toda pornografía es arte. Me parece clave la palabra diversidad, es decir, inclusión de aquellas formas, incluso extremas, de conciencia y de expresión, inclusión que parte de la no-existencia de un principio estético universal y eterno. La predisposición generalizada a no considerar en absoluto la pornografía como arte, o bien a verla como una manifestación que debe ser oportunamente escondida, está atravesada, en mi opinión, por convenciones sociales que provienen de aquellas verdades universales que son más populares. Se me ocurren, en relación a este asunto, dos de estas convenciones: por un lado, la filosofía cristiana, que concibe a lo sexual como un caso especial, calificándolo moralmente como bueno o malo según sus fines. En este sentido, la pornografía sería considerada una actividad incorrecta, pecaminosa, al no tener fines reproductivos y no darse en el ámbito de lo privado y familiar. Por otro lado, otro paradigma que puede intervenir en este debate es el psicológico, cuyo argumento radica en que la pornografía es una manifestación de una perversión sexual u obsesión presente tanto en el productor como en el consumidor. Este paradigma analiza y califica no desde lo bueno y lo malo, sino desde lo sano e insano. Sin embargo, a ambas posturas podría responder que ni lo moral ni lo psicológico impide que la pornografía se torne expresión artística. Se trata, en todo caso, de posturas de lectura, de formas de entender que a eso se limitan, no a determinar un principio estético que es lo que efectivamente gobierna lo artístico. Otra de las razones para esta rotunda exclusión, presente explícitamente en algunos críticos e implícitamente en la sociedad, radica en que el propósito de este cine es únicamente excitar al consumidor, objetivo que estaría en contradicción con la compleja función del cine, relacionada con una caracterización de los personajes bien resuelta; la relación de los sujetos entre sí y con sus sentimientos y emociones; una historia que cuente con comienzo, nudo y desenlace, etc. Según esta idea, en el cine porno estos aspectos no son correctamente desarrollados, sino se limitan a dar un puntapié al acto sexual. Opino que, si bien estas observaciones son en gran medida ciertas, ya que el cine pornográfico se aleja de las características ya establecidas de los demás géneros, se trata de un argumento generalizador y, como planteé anteriormente, no se puede generalizar ante una temática que, aunque con tendencias mayoritarias, posee también particularidades y es ampliamente diversa. Por otro lado, pienso que estos mismos argumentos que sirven para segregar al cine porno -me refiero a la falta de estructura dramática, el nulo desarrollo de los personajes, la pobreza en el argumento- podrían constituirse como características que le otorguen la condición de género cinematográfico, y como rasgos propios de este género. Me planteo entonces, frente a estas controversias, la posibilidad de que el cine porno, conservando su base en el sexo explícito, adopte la estructura dramática de los demás géneros. Si así fuera ¿sería considerado como un film audiovisual equiparable a otras películas? ¿Se acercaría más al status de artístico, de estético? Seguramente habrá respuestas diferentes a esta pregunta. Mi respuesta es que sí, se aproximaría o tal vez se mezclaría con otros géneros, pero con el riesgo de perder aquellos rasgos propios de los que antes hablé, rasgos que apuntan restringidamente a cumplir el objetivo de la excitación sexual. Y, en consecuencia, al perder esos rasgos y adoptar otros, que buscan otros objetivos, su carácter de pornográfico podría difuminarse. En definitiva, esta posibilidad que planteo está condicionada por la demanda del público -o la mayor parte del público- del cine porno, que busca la satisfacción instantánea de fantasías, y no pretende una historia sustentable. Esta modalidad de porno con características no-porno sería, entonces, un subgénero o un entrecruzamiento de géneros. Conclusión Quisiera, para concluir este texto, volver a la raíz, a la pregunta que fue el puntapié inicial: “Los films pornográficos, ¿pueden ser considerados un género cinematográfico, artístico?” Luego de haber investigado y reflexionado al respecto, y con la certeza de que queda aún mucho por indagar, respondería a esta pregunta, en primer lugar, con la convicción de que el pornográfico es, desde luego, un género cinematográfico, más allá de consideraciones morales y sociales en cuanto a lo bueno y lo malo, lo sano y lo insano, lo correcto y lo incorrecto, lo mejor y lo peor, que no atañen en este debate. Más compleja es la pregunta sobre si se trata de una expresión artística. La respondería, en realidad, con otra pregunta: ¿por qué no?. Como he considerado a lo largo de este ensayo, no hay un fundamento sustentable que impida dicha categoría. Será artístico o no en base a condicionantes diversos: los fines del realizador, la respuesta del público, las características que posea, las innovaciones que suscite, los aspectos técnicos, etc.; y, especialmente, según la concepción socio-histórica de arte que esté en juego.

Matías Rotger

miércoles, 9 de abril de 2014

Escritores Anónimos- Desiertos

Volvieron los escritores anónimos despues de una semana ausente por el feriado aquel... Volvieron con Fernet de Menta a la cabeza...

Desiertos

Hoy un oasis, un poco de agua 
para esta sed de estar perdida, sin fe... Veni sólo esta noche, No traigas nada pero no tardes... Las velas se apagan. ¿Qué hay en la oscuridad? ¿Qué escondes en el alma cuando ya no haya gritos, ni llaves, ni karma? Es sólo un oasis, un secreto, Una llama. Un espacio sin tiempo, un dolor sin momento, en una tierra sin viento. Veni sólo esta noche, yo también tengo un poco de agua.



Fernet de Menta

lunes, 7 de abril de 2014

Lo malo, lo bueno y lo estúpido de vivir solo

Vivir solo es algo que le recomendaría a cualquiera (bueno no a cualquiera) pero si a alguien que esta tan limado de la cabeza como yo, ya que nadie te soporta por mucho tiempo seguido y vos no soportas a nadie por mucho tiempo. Es ideal.
Si sos de esas personas que no se bancan a sí mismo y tienen que estar rodeados de gente, ¡olvídate! Vas a terminar colgado de la ducha. Es lo más solitario que hay, te escuchas todo el tiempo, te ves todo el tiempo, incluso tu maldita sombra te persigue.
Podes hacer como yo y ponerte a hablar con el gato ( cuando tenia una gata, despues se cansó y se fue ) , antes de sucumbir en la locura (por que no es de locos hablar con el gato, menos si éste te responde) o podes fumar cáscara de banana y contar las tablas del techo, si estas muy aburrido, o podes ponerte a escribir para tu blog.
Pero, tiene sus ventajas, también, caminas en bolas por la casa y nadie te dice nada, excepto la vecina que te ve por la ventana y te pega un grito, o la vieja que barre la vereda. No entiendo porque esa mujer nunca me saluda, ni siquiera me mira a la cara.  Pero bueno…
Podes ir y venir a cualquier hora y nadie te rompe las bolas, pero así también te pasa que si no escuchaste el despertador ¡fuiste! Hasta el mediodia no te levantas y te rajan del laburo.
Podes volver a los 4 días, que lo peor que te puede pasar es que llegues y el pez se murió, el gato se lo comió, pero nada grave y como en mi caso no tengo ni pez ni gato, pero  bueno.  Nada como que tus viejos te pregunten en donde te metiste y te den una puteada épica a lo Leónidas arengando a los espartanos.
Podes dejar sucio el plato en la bacha, irte a dormir y lavarlo al otro día. Pero si la pila se acumuló, no podes culpar a nadie, igual que si las cosas se pierden (en mi caso yo culpo de todo al piloto del avión de Malaisya que perdió el avión ). Es más, creo el avión de malasia está metido por acá y todavía no lo encuentro.
Almorzas y cenas lo mismo, y probablemente volvés a almorzar lo que quedó de la cena, esta bueno, porque “cocinas” una vez o pedís sushi una vez, y comes del mismo cosito, así no ensucias plato y  vove . ¡No vas a poner la mesa! No tiene sentido.
Pero no todo es rosa, también tiene su lado malo.
Si te rajaron del laburo porque te quedaste dormido como cinco veces, la vieja del alquiler no te la deja pasar, aunque le digas que te estás muriendo de tuberculosis y le tosas toda la milanesa. Re mala onda.
También te puede pasar que haya un diluvio, como los que estamos acostumbrados, la puerta se hinche y ¡cagaste! Te quedaste adentro. Hasta que salga el sol, pase un milagro o algún alma caritativa te ayude a salir. Los bomberos no te creen, ni molestarse en llamarlos.
También te pasa que te cae ese amigo que la mujer lo echa de la casa cada dos por tres y no tiene donde quedarse, así que lo dejas dormir en el sillón. Lo que no se da cuenta es que la mujer lo echa, también, por dormir en tu sillón. Pero bueno… no podes decirle que no, al fin y al cabo es uno de los pocos amigos que tenes.
O le das alojamiento a esa amiga tuya con la que saliste pero estaba muy borracha para dejarla volver a su casa, la cagada es que se fue y te deja la puerta abierta. Menos mal que no entro un violador.
Te podes pasar el día jugando juegos de xbox  360  o de la tablet ”, y te das cuenta que cambio de día, cuando accidentalmente miraste por la ventana y estaba amaneciendo. Con razón tenias tanto hambre, terminas el nivel y te vas adormir.
A la noche empezás a sentir ruidos, y no sabes si son fantasmas o son chorros o son los vecinos que están enfiestados. Yo por las dudas me pongo los auriculares, y me quedo tranquilo. El día que me afanen ni cuenta me voy a dar.
Pero lo peor que te puede pasar es olvidarte de pagar la luz, porque te llego la factura igual no tenías un mango. Y los de edet piensan que vas a disfrutar del ambiente romántico, con velas, hasta que te reconecten el servicio.
Por esto y muchas cosas mas es una aventura vivir solo, yo llevo 9 meses viviendo solo, pasé hambre, frío, tuve ganas de tirarme del balcón, también me senté en un rincón a llorar, pero bueno son cosas que a lo largo  te sirven como experiencia... 
Podés leer esto y mucho mas en... El imaginario de Brad Pigg
Brad Pigg

viernes, 4 de abril de 2014

El Último Disparo en las Islas del Atlántico

          “La guerra termino” las voces de fantasmas familiares lo incitaban con sus murmullos suaves, eran como las olas del Océano Atlántico, golpeado la playa el día de su arribo, eran sus compañeros de división, esos hermanos de armas que el destino presento en la peor de las situaciones, solo recuerdos de caídos que susurraban, que soplaban en su oído mudas palabras casi imperceptibles “la guerra termino”.
            La sangre se mezcla con el barro negro y la piedra blanca, la luz lunar refleja en aquel fango marrón rojizo líneas plateadas. Son augurios de un cielo abierto, despejado, de una noche fría y húmeda que bañara de rocío fino y brillante la temprana mañana siguiente. Cuando estuvo al fin lucido pensó "¿donde están todos?".

            Después de haber soñado ráfagas de proyectiles surcando el aire en todos sus espacios, invadiendo sus francos si herirlo, ver caer a sus camaradas uno a uno fue la peor pesadilla que pudo tener. Despertó, aun era de noche. Palpo el frío en su rostro mojado, olió el hedor descompuesto de la sangre, del barro y de la piedra, y la muerte se hizo presente de nuevo pero esta vez no como un sueño. Volvió a sentir esas voces que lo torturaban incesantes, como un ruido blanco lluvioso, un susurro silencioso en voz baja callando al niño en un shh… llovía en la cantera. Se percato del agua cuando respiro barro marrón rojizo por su nariz, esta vez puede que de verdad despertase, no lo supo entonces, estaba afiebrado. Escupió y tocio barro y sangre, su propia sangre se mezclo en la formula y quedo impregnada en su chaqueta para siempre. Volteo su cuerpo y se acostó sobre su espalda esta vez, mirando al cielo, extraño a la luna. Veía las gotas de lluvia lentas caer hacia él, como ráfagas de proyectiles surcando los cielos sin poder impactarlo. Sus ojos se estremecieron, se humedecieron y nublaron su visión. No eran las gotas de la lluvia fina nocturna que bañaban la cantera y resonaban como aplausos leves, como silbidos sin aliento, sin sonido, eran las gotas del alma, una lluvia de tristeza desconsolada que bañaban sus ojos respondiendo una pregunta que haría para sí a la mañana siguiente "todos están muertos".
            El llanto era desconsolado, contuvo cuanto pudo el gemido doloroso y colérico, pero tenía que estallar, dejarlo salir. Entonces tapo su boca con las dos manos, respiro agitado para calmar el llanto aunque apenas podía, seco sus lágrimas, tomo su arma. Se puso atento a los sonidos de la noche, de la lluvia menguando, de las piedras y el barro en la cantera que se deprenden, se aplastan y se rompen al paso anunciando la presencia de un enemigo. Nada se oyó, nada más que el eco de su propio gemido repitiéndose en toda la isla. Escuchado por todos los cuerpos olvidados ahí, como él, perdidos en acción, nada más se oyó. Pronto hubo calma en su corazón, la adrenalina que provoca el miedo lo mantuvo atento un tiempo largo, no había lluvia ya, el cielo se despejaba, era temprano en la madrugada tardía y de paso lento, la luna lo vería dormir un poco más.
            El borracho camina errante por la playa gris. Es una playa de rocas plateadas sucias, de aguas congeladas que espumosas barren las orillas llenándolas de arena marrón de las profundidades. El borracho extasiado, perdido, camina torpe en vaivén, de un lado a otro. Camina lento y confuso, desequilibrado, chocando con el aire o tratando de esquivar los suspiros del viento. Se deja llevar por la inercia que pone un pie delante del otro, derecha izquierda derecha izquirda, por el instinto que lleva sus manos al frente cada vez que tropieza y cae pesado, esa vehemencia que lo hace levantarse una vez mas. No es consiente de sus actos, no del todo. Como un ebrio de placeres satisfechos en demasía, enceguecido, perdido, caminaba por la playa sin dirección. Pero su estado no lo provocaba la satisfacción desmedida sino la carencia, en su vientre de agua y alimentos, en su espíritu de un fin claro a su interminable cruzada por aquella playa, en su vida de un futuro lejos de esta isla. Sueña despierto.
            La niebla lo cubre todo en el llano pedregoso, cerca de la playa. Un campo de batalla sitio de enfrentamientos furibundos, emana muerte que se puede respirar, motiva temores bloqueantes. Son los fantasmas de soldados aliados y enemigos caídos aquí, su ultima morada, que no pueden descansar ni a la luz de esta mañana y salen a cubrir el aire con su manto tenebroso. Son los fantasmas del día, moviéndose entre la niebla blanca en busca de personas consientes, con memoria, para recordarles su terrible dolor, que no permiten ser olvidados, ser dejados de lado para siempre. Y entre esos fantasmas del presente, moviéndose en aquel manto blanco de la niebla, un soldado ingles se divisa, es un errante. Un enemigo desamparado camina por entre las olas suaves de algodón, se refugia en aquella nube de pólvora, de humo y vapor. Escapando tal vez a sus propios demonios, espíritus caídos en este llano pedregoso que lo incitan con su impronta y susurran a su oído “the war is over”.
            Entonces el disparo se hace, tan certero como un hombre moribundo puede llegar a hacerlo. Y el proyectil surca el aire helado de la mañana desde las cercanías de la playa, viajando veloz hacia el llano y la niebla blanca profunda. El proyectil se pierde en aquel manto blanco nuboso, surca sus espacios abriéndose paso en linea recta, va hacia su objetivo y lo impacta certero. Un grito desgarrador se oye en la mañana de silencios y soplidos del viento, de silencios y barridos de olas en la playa, de silencios interrumpidos esta vez por una queja dolosa de un hombre en la niebla. El cuerpo cae, se oye pero no puede verse. El soldado cauteloso corre desde la playa, escudriñando los espacios blancos y violentando piedras a su paso. Encuentra al hombre, su enemigo, respirando sus últimos momentos de vida, andrajoso, blanco pálido de días sin comer, temblando del frío y del miedo y de la sed y del hambre, sangrando por su costado derecho, divagando. Hablaba en su lengua con fantasmas del pasado, de su vida pasada en su hogar, lejos, muy lejos de esta isla. Se despedía de sus seres amados pidiendo disculpas por no haber vuelto a casa después de terminar esta maldita guerra, pidiendo disculpas por no haber sobrevivido. Eran los últimos momentos de su enemigo como pronto serian los suyos. Lo sostuvo de la cabeza el tiempo suficiente, tomo su mano y la apretó muy fuerte, lloro su muerte, pero solo cuando ya no podía verlo, entonces dijo “perdoname viejo”.

            Nadie recordara el momento en la historia en que el ultimo soldado de una guerra absurda muera en el campo de batalla, ¿quien fue?. No se contaran historias ni aparecerá en ningún anal de aquellos países en guerra el nombre del hombre, del soldado, que aquella mañana desde una playa gris, realizo el ultimo disparo en las islas del Atlántico.

Miguel Quinteros

lunes, 31 de marzo de 2014

El experimento (Da para pensar)

Cuando decidí escribir sobre esto me planteé no pensarlo mucho. Escribir las conclusiones de un experimento como este no sería equivalente a hacer un paper científico. Solo quería ver que onda.
Corría el mes de enero y en una tarde de esas fue que comenzó. No podía entender con claridad por qué pasaba pero noté que mi concentración había disminuido notablemente. Mi capacidad de enfoque en el trabajo se veía totalmente amenazada y estaba rindiendo menos. No lograba entender la razón real. No había desviaciones ni problemas graves que me afectaran. Tal vez el cansancio, que se yo… Es estresante trabajar en un call center vió…
Pero fue una tarde, una tarde en particular. Una de esas en las que no podes con nada. Estaba totalmente colgado y fuera de atención. Como perdido. Casi un zombie. No entendía las causas y eso me estaba empezando a preocupar. Que se preocupen los feos, me dije. Y me terminé preocupando mas aún.
Hasta que apareció, ahí estaba. Un dolor parejo y constante en la cabeza. Una sensación somnolienta en los ojos, como una modorra constante. ¿Y mi productividad? Bien gracias.
El descubrimiento de este síntoma me permitió darme cuenta de que el problema podía residir en mis ojitos tan castigados por mi trabajo primero, por mi vocación de escritor/lector después. Decidí darle una solución inmediata al tema, pero hacerlo de una forma divertida, algo que me deje una enseñanza, algo para rumiar (No es cosa de pedir un turno e irse a un oftalmólogo y ya, que aburrido) en fin, decidí hacer un experimento.
Por alguna razón que no recuerdo llegué a suponer que era bastante probable que el cambio constante de foco de mis ojos en el trabajo fuera el problema. Que eso le generaba fatiga a mi vista. Qué se yo, ponele. Entonces para probar si esto era verdad, cual cazador de mitos, decidí poner manos a la obra y hacer un ensayo. ¿En qué consistiría? En no llevar el celular al trabajo. Pensé en apagarlo, o ponerlo en modo avión. Pero no, no tenía mucho sentido y sabía que sería débil y terminaría cediendo. Así que así fue que comenzó este experimento. Mi promesa de no llevar el celular durante una semana al trabajo. Vacaciones para mis ojos.
Arranqué ese lunes dejando tirado en la cama el teléfono, como abandonado a su suerte en la oscuridad de mi cuarto. Fueron pasando los días y al tercero increíblemente comencé a notar un par de cambios. Después de una semana, noté tantas cosas que el experimento fue extendiéndose y llegué a poco menos de tres semanas sin llevar el mismo. Después situaciones familiares me obligaron a tener el móvil siempre conmigo y la experiencia se terminó convirtiendo en un ejercicio de fuerza de voluntad. Hoy por hoy, meses después, mi comportamiento terminó por modificarse…
Hechos relevantes
·         Al pasar los días, el dolor de cabeza desapareció por completo. También el ardor en los ojos.
·         Mi productividad volvió a sus parámetros normales rápidamente y con ello mi predisposición al trabajo. Hasta se puede decir que mejoré en ese sentido
·         Mi concentración se recuperó y pude mantener mi cabeza despejada y enfocada.
·         Dejé de usar el teléfono también en horarios no laborales. Pude ordenar también mis actividades hogareñas y el trabajo de empezar a editar el blog.
·         Las reacciones de mis compañeros y las personas cercanas fueron de lo mas variadas e interesantes.
En fín, como conclusión, este experimento improvisado me trajo muchas cosas para digerir. Primero, lo mucho que nos afecta el celular en nuestras actividades diarias y lo nocivo que es para nuestra vista. Es increíble como la dependencia que se crea termina influyendo en tu capacidad de concentración.  Querés estar pendiente de todo, de lo que tenes que hacer, de lo que hacen los demás, de las reacciones que tienen los demás a lo que decís o haces, y eso, para ciertas cosas no está tan bueno.  Comprendí lo molesto que es tratar de conversar con alguien y notar que no escucha lo que decís (me pasó en el trabajo, porque al estar sin distracciones terminaba mis tareas y podía darme el lujo de  hablar con mis compañeros y esto pasaba con frecuencia)  y eso no está bueno. Desconté de mis problemas el dolor de cuello y el reflejo de persecución de manotear los bolsillos hasta recordar que no llevaba encima el celular (si, a eso se llega) y fundamentalmente, le escapé al oftalmólogo otra vez. ¡Victoria!

Finalmente para ir despidiéndome, los voy a dejar con lo que mas me impactó. La sorpresa de mis compañeros de trabajo ante mi decisión. Basicamente sus expresiones rondaban la imposibilidad absoluta de dejar el celular en casa. ¿Cómo haces? Sí, así como si fuera que estas dejando la heroína, así de imposible parece. Y ante mi humilde invitación de probar el experimento en carne propia respondían con… A mi me es imposible, yo tengo vida chabón… 

Iván Blackpixel

viernes, 28 de marzo de 2014

El señor de la calle



Inspirado en el cuadro
Street 14 de Camilo Egas.

Ayer te vi, caminabas solo,
parecías sentir frío,
tal vez era el frío de tu alma.
Te dirigías hacia algún lugar
pero viajabas con el pensamiento.
Tu mirada se perdía en la soledad de las calles,
tal vez en la eternidad de algún recuerdo.
Tus ojos, abatidos por el dolor de una perdida,
me inspiraron tal ternura,
que los míos, jóvenes y vivaces,
se confundieron con la pena que mojaba tu figura.
Tu caminar ya cansado y lento por los años,
me obligo a ceder el paso
para no interrumpir tu eterno letargo.
Bajaste hacia las penumbras del subterráneo,
ocultándote en las sombras, tras un viejo pilar.
Parecías no importarle a nadie,
el mundo te daba la espalda,
Y tu… el señor de la calle;
le dabas la espalda al mundo.
Tus ojos se posaron en las escaleras,
una silueta mojada bajaba lentamente.
Fijaste tu mirada en ella
tal vez esperando descubrir un rostro familiar.
Aguardas a alguien,
me pregunto a quien.
De repente un destello de esperanza brota en tus pupilas
e inconteniblemente recorre tu cuerpo
pero no tarda en desvanecerse,
no era ella a quien esperabas.
Vuelves a tu silenciosa espera,

Tu espera infinita, tanto como la mía.

Noelia Díaz


miércoles, 26 de marzo de 2014

Escritores Anónimos IV Calixta

     Estaba resignado. Si, eso. Resignado. A veces las cosas cambian repentinamente y, cual gol de la derrota a los 89 no tenes nada para hacer. El anónimo que iba a estar no pudo, no quiso, no se animó... al menos por hoy. Y yo sin Plan B... El referí solo dió un minuto encima. Nada para hacer. Cuando estaba terminando de acomodar todo, sucedió como esas cosas mágicas, que se yo... Un respetuoso mensaje privado a la página, un humilde pedido y yo me encuentro con esta joyita. Pidió que se le llame Calixta y me advirtió que nunca tendría una columna y tal vez esta sea la última vez que se anime a publicar. Me dejó un poema pequeño, pero a mi gusto hermoso...

El charco.

Un charco.
Un tímido y pequeño charco.
Allí se mojan mis pies descalzos.
Sin resistencia. Sin más.
De agua tibia y limpia.
De agua salada, como de mar.
Hace frío y y yo sin tu abrazo.
Tal vez debería dejar de llorar.


Calixta

viernes, 21 de marzo de 2014

Vincent

    Desde el momento en que me propuso el editor del blog publicar acerca de tan complejo ser, me puse a pensar desde que punto de vista debía tomar a Vincent Van Gogh, porque no es un artista simple, sino un ser humano que se vio total y completamente atravesado por su obra, y viceversa: su obra atravesada por las vicisitudes de su corta existencia. Muchos quedamos prendados de su paleta de colores, y de su pincelada,tan característica y al mismo tiempo extraña para el momento del proceso histórico (un juego de dicótomas, si, tan pronto) por el que pasaba el arte en ese momento (estamos hablando de finales, ahí... muy en el borde del siglo XIX).Pero la verdad no quiero hablar simplemente de su obra, porque para eso vamos a un Taschen de Van Gogh y es lo mismo!
    Vincent Van Gogh fue desde niño marcado, desde que sus padres lo nombraron igual que a un hermano mayor que nació muerto ( miren que fuerte desde la psicología que puede llegar a ser esto) , luego repetida la historia por el maestro Dalí, que no viene al caso, pero creo que es un buen detalle a tomar en cuenta, para ilustrarnos un poquito de paso acerca de estos brillantes artistas. Vincent habla de su propia niñez como triste y estéril, pero ya desde joven comienza a interesarse por el dibujo (como medida de escape quizás?),muy posiblemente, pero siempre a su manera, porque fue un autodidacta. Tuvo muchas idas y venidas, amores no correspondidos, peleas en su familia, donde el único a quien encontraba a su lado era a Theo, su cable a tierra, su hermano, marchant y crítico ( el único a quien toleraba), Theo que estuvo siempre, cerca o lejos, para él. Para más información, nos remitamos a  “Cartas a Theo”.
   Y nuestro querido Vincent desde que comenzó con su problema mental estuvo consciente de esto, constantemente tuvo la certeza de que algo andaba mal dentro de si mismo; con su carácter delicado y maníaco, sus vaivenes entre la cordura y la perdición llego a conocer a grandes pintores, obras destacadas, y hasta convivir con uno de ellos, al menos durante unos meses.
    Recordemos que Theo era un marchant de arte, por lo tanto se dedicaba a comprar y vender obras de arte, entre ellas de pequeños artistas que aún no eran reconocidos, o de fama dudosa; como en el caso de nuestro nuevo amigo que hace su introducción en esta nota: Paul Gauguin, un señor que vivía la vida. Fuera de todos los preceptos de la época, este sujeto tan carismático tenia por costumbre enamorarse de adolescentes y puberes señoritas, (escapado de un matrimonio con hijos en su haber) se dedicaba a pintar para mantenerse, o costear sus ya reconocidos viajes por el Caribe.
    Fue un buen día a mediados de 1888 en que accede nuestro buen amigo Paul a la propuesta de Theo  con el fin de formar una comunidad artística con nuestro buen Vincent. Aquí viene lo más absurdo de la historia, a Paul no le causó gracia el modo de vida tan desordenado de Vincent, aunque siempre se sintió maravillado por su obra.
    Pero con lo que ganaban en sus ventas le servia para costearse sus prostitutas/modelos, sin mencionar que ganaba mucha experiencia de su compañero, y viceversa, ya que nuestro amigo pelirrojo era un seguidor del estilo tan peculiar de Gauguin.
    Ahora bien, si Paul sacaba sus ventajas, a Vincent le sirvió la compañía (medio obligada)para abandonar un poco al menos su fanatismo religioso, que cabe mencionar había asustado a los trabajadores con quienes trabajó un tiempo en misión. Se hizo adepto a las chicas, a la absenta, y aún mas maníaco al momento de pintar; se cuenta incluso que cuando su hermano le dijo que un critico muy reconocido estaba interesado en su obra, el agarro todo lo que tuvo a su alcance para pintar, y de ahí es que salen obras tan icónicas como los famosos girasoles, la silla o el dormitorio. También es una muestra de lo solitaria que era su vida, de lo errante su mente y lo problemática su conducta.
    Tras de todo eso también volvemos a  la figura de Paul Gauguin quien no pudo tolerarlo por mas de dos meses, durante la fatídica anécdota de la oreja cortada, que según ciertos autores, lo hizo el mismo Gauguin, pero Vincent lo cubrió... por respeto, por amor? Quien sabe, hasta nuestros días todavía encontramos diferentes teorías acerca de la relación que mantuvieron, y así podría seguir contando algunas anécdotas más acerca de este atormentado y de algún modo simpático pintor, yendo y volviendo en el tiempo, así como él, como su cabeza, su locura, que iba y volvía...
    Pero hay más curiosidades e historias que contar, que en otro momento retomaré.


LALAITH


miércoles, 19 de marzo de 2014

Escritores Anónimos 3

Hoy tenemos un reincidente, hoy vuelve Jo que probó el dulce y cada vez se anima un poco mas... Decidió no esperar a su turno y se nos adelanta otra vez... creo que huelo una pronta columna por aquí...

No Escapa

Después de correr y pensar superar el tiempo, se detiene lentamente
con miedo y la duda persistente de que tal vez, aún siga allí.
Esta agotada, un cansancio inerte la consume, se trasforma en dolor,
un dolor profundo y punzante que sabe merece.
El aire inunda su pecho y recuerda lo que una vez supo,
quiere correr una vez más, pero entiende que eso ya no puede herirla.
Suavemente una sensación recorre su cuerpo,
un reflejo borroso de lo que fue le susurra algo al oído y entibia su corazón.
Un dejo de sonrisa ilumina tenue el pálido rostro, brotando aquel anhelo de sus ojos.
Por un segundo lo alcanza, pero la realidad la toma como tosca gravedad
arrojándola de rodillas al piso.
¿Que fuerzas pueden atar los sentimientos?
¿que jaulas pueden encerrar el alma?
¿Como un peso que no existe puede en vida, por completo enterrarla?

Jo

lunes, 17 de marzo de 2014

CRÍTICAS INNECESARIAS 02

ROBOCOP (José Padilha)





¿Quién no soñó en su infancia con ser un androide? ¿Quién no tuvo ese sueño húmedo de poder sacar armas del cuerpo, ser casi inmortales y toda la bola? No sé si todos, yo era un pibe bastante especial y boludeado. Tener ese tipo de sueños en los que todos me miraban y yo era el puto amo de la situación era común. La reacción lógica de un pibe gordito y boludeado es encerrarse en su mente. Recurso de defensa que le dicen. ¡MALDITA PSICÓLOGA, ME ARRUINASTE LA VIDA!

Ahora que lo pienso, si hubiera nacido en Estados Unidos, posiblemente escribiría esto desde la cárcel. Menos mal que eso de la Segunda Enmienda yanqui no prendió aquí, si mi viejo hubiera tenido el derecho a tener armas en casa, algo malo podría haber ocurrido. Una vez le tiré una piedra a un compañerito. Juro que fue un accidente. Hasta el día de hoy el boludo no me cree. El hecho de que le haya dado justo en la frente no quita que haya sido un accidente. Él se metió en la trayectoria de la piedra.

Cuestión que, todos queríamos ser un androide (o un soldado romano, o un mago o Indiana Jones, pero eso no viene al caso). Bah, yo quería ser un androide. Y desde ese punto de vista Robocop era la mismísima gloria. Yo quería ser él. Claro, no tenía en cuenta el hecho de que al vago lo vuelan a la mierda con una bomba, al punto de poder sobrevivir sólo con el traje de metal. A mi me daba igual, yo quería ser Robocop. Toda una generación de pibes gorditos crecimos queriendo ser Robocop.

¿Por qué queríamos ser Robocop? Simplemente porque el coso no se andaba con vueltas. Repartía bala a troche y moche sin problemas, simplemente llegaba y hacía percha todo. El sueño del pibe (somos una generación perdida, lo sé). ‘Ta bien, la película era medio chotona, pero era un caño de diversión y acción ultraviolenta. Cosa que las películas de hoy en día, lamentablemente, perdieron. Esto no quiere decir que defienda la violencia, claramente. Pero sostener que las películas violentas generan violencia en la gente me parece una poderosa pelotudez. Así que ya sabe, si usted defiende esta postura mi humilde opinión es que es un pelotudo poderoso. Poderoso.

En el año del señor (osea este) se estrenó una remake de aquella vieja gloria del cine medio bizarrón.  A la cabeza estuvo José Padilha, un brasilero que varios conocieron con una película (super facha, lo admito, pero innegablemente entretenida) llamada Tropa de Élite, en la que un grupo de SWATS de Río hacían mierda todo y protegían a la buena gente burguesa del flagelo de la droga, proveniente de las favelas. ¡Méndigos pobres malos y torpes!

Este nuevo Robocop sigue la historia original. Policía honesto en un cuerpo policial corrupto. Bomba en el auto. El policía vuela a la mierda. Lo mantienen con vida insertándolo en un cuerpo robótico. El policía reconstruido sale a matar malos a lo bestia. Bue, casi. Esta nueva entrega se suma al pelotón de películas de acción edulcoradas para poder venderlas con el cartelito de APTA PARA MAYORES DE 13 AÑOS. Claramente, la entrega original era para mayores de 18. A un paso de la pornografía. Ahora Robocop no mata, electrocuta. Lógica yanqui al palo.

El problema de esto es que Robocop pasa más tiempo dirimiéndose entre sus sentimientos humanos y su programación robótica que peleando con los malosos, haciendo que la película raye jodidamente el drama. El problema de este problema es que la historia termina siendo un bajón. Porque, seamos sinceros, si quiero ver problemas existenciales veo una película de Word Allen. Nos dejemos de joder. Robocop hace percha todo, Woody Allen sufre por su existencia. Simple. Si Robocop sufre por su existencia, el resultado es una tracalada de ex pibes gorditos defraudados, porque nos cagaron el héroe. Porque para sufrir ya tenemos nuestras vidas de mierda (ah, re dramático el vago). De hecho yo soy muy feliz. Ya no soy el gordito boludeado. A veces todavía sueño con ser un mago o un soldado romano, pero ahora por puro gusto freak. No para subsanar ninguna angustia (in your f***ing face, psicóloga!). Robocop ya no quiero ser. Padilha se encargó de cagarme ese sueño.


 Sergio "Brujito" Olivera