Decirse bien. Es decirse que si hoy no estudie, por que me invadió la melancolía-cansancio-tristeza que nos invade a todos a veces, mañana estudiare el doble. Es decirse que hoy solo te extrañe todo el día y no me importa que tus ultimas palabras fueran "no te quiero", por que mañana te extrañare la mitad, y pasado la mitad de la mitad y así durante toda la semana, "no te quiero", "no te qui...", "no te...", "no". Decirse bien es decirse que no perdí la mitad de mi vida sin rumbo, que solo estaba preparando mi espíritu para lo que vendría, lo mejor esta por venir. Es decirse que no importa si apenas duermo 5 horas, si aun así el tiempo no me alcanza para cumplir con todos y para hacer todo lo que quiero en un día-semana-mes, por que desde mañana empezaré a dormir 4 horas y el tiempo, aun sin alcanzarme, dejara de ser un problema, por que ya no tendré tiempo de pensar en el tiempo. Decirse bien es decirse que finalmente tengo todo en orden, la casa, la carrera, el trabajo, la familia, la gata, la mente, si la mente. Decirse bien es decirse que finalmente tengo la mente en orden. decirse, decirlo, escribirlo en un blog, cantarlo, contarlo y que te crean. Decirse bien y que te crean, como siempre y desde siempre, la procesión va por dentro.
Unas letras mas en http://madrigueradelpichon.blogspot.com.ar/
miércoles, 27 de marzo de 2013
lunes, 18 de marzo de 2013
Anoche soñé contigo
Hoy vamos a hablar de eso que a todos nos pasa. Como sugerencia (es sólo eso) podrías poner a andar el video mientras vas leyendo, prometo que no va a ser denso y te va a hacer aún mas agradable la lectura esta hermosa canción de Kevin Johansen.
Qué lindo que es soñar... ¿Qué lindo no? Volar por ahí con la imaginación, pensando en eso que querés hacer, eso que parece titánico se nos hace fácil, hasta posible. Los sueños son una especie de alimento que nos permite vivir, son el camino a la felicidad.
Puede ser caminar por Paris, sentir el aroma de la ciudad. Ir por Nueva York mirando hacia arriba, jugar en el Barcelona con Messi, recibir ese diploma que tanto querés, o simplemente un chocolate. A veces es una mano que te agarra fuerte, una piel que te roza, ese beso que tanto esperas. Todo es posible en esos momentos. Y parece tan real que hasta llegamos a redondear nuestra idea de lo hermoso que sería si pasara en realidad.
Quizá y solo quizá, si ocurriera, la sensación sería totalmente distinta pero eso no importa. Los sueños nos mantienen vivos, como ya dije, son indispensables para nuestras ganas de vivir. Son ese escape de los problemas, es la ventana al día de primavera cuando nos sentimos encerrados por los dolores y las presiones. Tienen en común con los recuerdos lindos eso de reconfortarte el alma, de empujarte a seguir, aunque tienen la ventaja de que todavía estan por ocurrir.
Cómo me gusta decir a mi, soñar son esos ojos, esa sonrisa en la que pensas cuando te sentís solo. Eso que te lleva a seguir creyendo, a construir, es como un objetivo, pero mas libre, sin la estructura, sin el plan.
Soñemos! Soñemos hasta que esos sueños se confundan con la realidad, asi sin darnos cuenta vamos a cumplirlos, y el ciclo va a volver a comenzar... Y como dice la canción... Qué lindo que es soñar... Soñar no cuesta nada... larai lara lara....
Bienvenidos a la Segunda temporada... esto es el Desorden...
sábado, 16 de marzo de 2013
jueves, 14 de marzo de 2013
Comenzar de la mejor manera.
Me desperté como en cámara lenta, tomando todo el tiempo necesario para despabilar mis sentidos, cuando una pregunta se plantó sin dudarlo un segundo en mi relajada cabeza.
¿Soy feliz?
Automáticamente hice un rápido retroceso entre mis recuerdos, desde los más lejanos pasando por los que se grabaron más profundo, hasta los de la noche anterior en apenas un par de minutos.
Luego de imaginar una divertida balanza de importantes dimensiones me dispuse a clasificar lo vivido.
En un principio fue fácil, la pérdida de seres queridos, accidentes, robos y fracasos iban directamente al sector de la infelicidad. Mientras que el amor, nacimientos, triunfos y proyectos o metas cumplidas ocupaban el sector de la felicidad.
Pero ahí me detuve un momento y tras meditarlo un poco llegué a la conclusión de que estaba haciendo mal las cosas. "Todo lo bueno tiene algo de malo y todo lo malo tiene algo de bueno" pensé recordando la famosa frase.
Entonces con el replanteo se complicaron las cosas y vi que no se pueden separar los recuerdos entre felices o no. Al menos no a todos.
En ese momento se me ocurrió generalizar un poco y separar mis memorias por etapas, infancia, niñez, adolescencia y adultez.
Comenzaba nuevamente a clasificar los recuerdos cuando me di cuenta que las etapas estaban tan relacionadas entre ellas que separarlas sería un error.
Se puede tener una infancia feliz, una niñez sin sobresaltos, una adolescencia infeliz causada tal vez por la infancia y sus tantos caprichos consentidos y que, sin embargo, esto nos lleve a una adultez muy feliz.
¿Cómo hacerlo entonces?
Y me iluminé.
Mi pregunta es ¿soy feliz? Soy! Tiempo presente...
¿Y cómo saberlo?
Bien, la manera de saberlo se hizo más sencilla.
Cerré los ojos, puse mi mente en blanco y empecé a sentir. A sentir desde los dedos de los pies hasta los cabellos en mi cabeza. Sintiendo tanto lo exterior como lo interior, mi cuerpo y mi mente.
Me sentí bien. Peri no encontré allí la respuesta a mi pregunta. Decidí que lo más importante de todo es tener la tranquilidad de haber hecho todo lo posible para ser feliz, todo lo que esté a mi alcance.
El día recién comienza. Y ya soy feliz. Porque descubrí que serlo sólo depende de mi.
¿Soy feliz?
Por supuesto. Porque quiero serlo.
¿Soy feliz?
Automáticamente hice un rápido retroceso entre mis recuerdos, desde los más lejanos pasando por los que se grabaron más profundo, hasta los de la noche anterior en apenas un par de minutos.
Luego de imaginar una divertida balanza de importantes dimensiones me dispuse a clasificar lo vivido.
En un principio fue fácil, la pérdida de seres queridos, accidentes, robos y fracasos iban directamente al sector de la infelicidad. Mientras que el amor, nacimientos, triunfos y proyectos o metas cumplidas ocupaban el sector de la felicidad.
Pero ahí me detuve un momento y tras meditarlo un poco llegué a la conclusión de que estaba haciendo mal las cosas. "Todo lo bueno tiene algo de malo y todo lo malo tiene algo de bueno" pensé recordando la famosa frase.
Entonces con el replanteo se complicaron las cosas y vi que no se pueden separar los recuerdos entre felices o no. Al menos no a todos.
En ese momento se me ocurrió generalizar un poco y separar mis memorias por etapas, infancia, niñez, adolescencia y adultez.
Comenzaba nuevamente a clasificar los recuerdos cuando me di cuenta que las etapas estaban tan relacionadas entre ellas que separarlas sería un error.
Se puede tener una infancia feliz, una niñez sin sobresaltos, una adolescencia infeliz causada tal vez por la infancia y sus tantos caprichos consentidos y que, sin embargo, esto nos lleve a una adultez muy feliz.
¿Cómo hacerlo entonces?
Y me iluminé.
Mi pregunta es ¿soy feliz? Soy! Tiempo presente...
¿Y cómo saberlo?
Bien, la manera de saberlo se hizo más sencilla.
Cerré los ojos, puse mi mente en blanco y empecé a sentir. A sentir desde los dedos de los pies hasta los cabellos en mi cabeza. Sintiendo tanto lo exterior como lo interior, mi cuerpo y mi mente.
Me sentí bien. Peri no encontré allí la respuesta a mi pregunta. Decidí que lo más importante de todo es tener la tranquilidad de haber hecho todo lo posible para ser feliz, todo lo que esté a mi alcance.
El día recién comienza. Y ya soy feliz. Porque descubrí que serlo sólo depende de mi.
¿Soy feliz?
Por supuesto. Porque quiero serlo.
miércoles, 13 de marzo de 2013
Tiempo de Orilla
Resulta ésta pena de buscar lo perdido una imagen descolorida y repetida.
Y sí, esa fe de joven sangre ,de fresca esperanza,
la que derrumba monstruos de montañas, montañas de monstruos,
ha desvanecido, me ha abandonado .
Es verdad que ha sido ésta tormenta una aventura difícil de sobrevivir.
Es verdad que aún no termino de salirme,
Es verdad que todavía no termino de ser .
¿Y es que acaso , puede algún ayer traerme algo de lo que he perdido ?
Pareciera ser que este paisaje sólo sabe teñirse de oscuro trazo ,
pero en lo oscuro de la sombra yace lo claro que da sentido a la imagen,
nada podría distinguirse si no fuera de este modo.
Resulta ésta pena una protesta,
y es que hay un silencio que no puedo respetar,
se lleva sin derecho ni obligación mis razones,
se lleva mi orientación ,
me aleja infinitamente hasta convertirme en un punto.
Es un hueco abismalmente vacío que me reduce a una espera ,
una vertiginosa espera...
Esa orilla que persigo exige ésta metamorfosis,
he de dejar aquí éstas pieles que más no puedo vestir ,
he de dejarte a ti lo que no puedo aceptar,
he de irme hasta mudar a recuerdo ,
hasta ser clara,
hasta ser orilla ...
martes, 12 de marzo de 2013
Disparando en la oscuridad
"Un espacio intervenido, un ambiente. La luz perfora el vacío y se estrella a 300.000m/seg contra los sujetos, estela de lo que fueron. Aura. Continuidad."
Mauro Mancuso
(trabajo de cobertura de boliches realizado en Tucumán durante el 2012, un registro más allá de lo social, desde un punto de vista autoral)lunes, 11 de marzo de 2013
SENSACIONES QUE MATAN
¿Sensación de inseguridad? Me
tienen las pelotas llenas de esta mierda. El gobierno de turno insiste en este
gran fenómeno fue popularizado por Clarín y crea paranoia en la gente. El
problema no es si un canal exhibe más o menos hechos delictivos, y si hace o no
comentarios que aumenten el sensacionalismo de la noticia. Es que ya las cosas
que pasan, no son solo robos, HAY MUERTES. ¡Están matando a la gente! Eso no es
sensación. Y sí. Esto va dirigido a la hija de puta de la ministra de Seguridad
de la Nación. Es una falta de respeto a los seres queridos de las personas
fallecidas, que se diga al país que todo es una sensación. Es como decir que la
muerte de alguien, es un cliché de Clarín que solo quiere perjudicar al
gobierno actual. Es lo que trasmite este gobierno. Ya que no es uno el que dice
esto, cada representante sea periodista o político que está del lado de este
gobierno, parece vendarse así mismo los ojos y asegurar que todo es una
sensación.
¿Y la llamada “Justicia”? es
perder el tiempo. ¿Hay justicia en Argentina? NO. Fácil, no hay que dar vuelta
al tema mucho tiempo y acá es cuando me adhiero a la palabra; lo que hay es una
“SENSACIÓN DE JUSTICIA” Si, así es. Hay algo que parece ser justicia pero es
más como una pequeña brisa. Los jueces salen a decir que no hay suficientes
evidencias para acusarlos. Y puede ser que no las haya, pero entonces ¿Dónde
está el problema? ¿Quién debe encontrar las pruebas? ¿La policía? Y yo diría
que sí. ¿Lo hace? No. Porque está prendida con los mismos delincuentes, lo cual
los hace delincuentes; por lo tanto por matemática pura, las personas
encargadas de la seguridad del ciudadano, son tan delincuentes como ese de la
moto que te robó la semana pasada.
Es normal que te pase esto en
Argentina. Pero te tengo que decir algo, en realidad nadie te robó. Un chico se
bajó con una pistola en la mano (que lleva para defensa personal) y te preguntó
la hora, porque necesitaba saber si estaba a tiempo de llegar al supermercado.
Y como estas tan invadido por la SENSACIÓN de inseguridad. Perdiste tu cartera
y luego asociaste todo a un robo de ese pobre chico que solo te preguntó la
hora. ¡¿Qué piensan que somos pelotudos?! ¿Qué está mal pedir seguridad? Tratan
este tema como si fuera algo malo, uno tiene derecho a pedir sea o no una
sensación. Pero en cambio nos hacen ver como unos pelotudos, que deseamos
seguridad donde no se la necesita. ¡BASTA! Es una falta de respeto al
ciudadano. Es como si quisieran que, al tipo o tipa que en menos de un mes le
robaron tres veces, le digamos: “Y la verdad que tenés mucha mala suerte, pero
ya va a pasar y te van a dejar de robar” Nunca van a analizar que en la zona
por donde se mueve, le robaron tres veces a él y a otros más. Es mejor pensar
que esa parte de la ciudad es un foco de MALA SUERTE, solo eso.
Los robos se multiplicaron a
grandes escalas. Pero lo que más preocupante es la poca importancia a la muerte
de una persona. Ahora roban, y como si fuera un entretenimiento te matan, o
matan y luego le roban a un cadáver. Pero ojo, ES NORMAL que pase esto. Para
colmo matan y hacen desaparecer testigos con una facilidad, y nadie sabe nada. Las
personas que están en el poder y hablo del poder económico (políticos y
empresarios), necesitan manejar la justicia, porque son quienes necesitan la
libertad de hacer lo que quieran y eso incluye matar a quienes se le
interpongan en el camino ¿O ustedes piensan que todos los negocios que tienen
son legítimos y hechos de buena fe? No hay otra explicación, el dinero vale las
vidas que sean necesarias para conseguirlo y la justicia tiene precios
accesibles para quien disponga del dinero. Es nuestra realidad, el tipo que
llegó al poder económico a costa de quien sea, es hoy la persona respetada y
con la que se debe estar de la mano, de lo contrario te van a hacer desaparecer
o matar.
El miedo no es si te van a robar
en la puerta de tu casa hoy o mañana. El verdadero miedo, es que, nunca te
cruces en el camino de estas personas que controlan las evidencias, la policía,
los jueces y miran desde un lado donde la ley no los toca. Porque en el momento
en que hayas metido en su camino (Tal vez sin querer), ese va a ser el último
día que te vamos a ver y quienes te quieren van a rogar que sea una SENSACIÓN
de inseguridad.
Geramaj
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)










