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lunes, 17 de septiembre de 2012

Si pudiera robarte de mis recuerdos.

Buenas noches gente linda!

Hoy escribí algo distinto para ustedes. Pero antes quiero que sepan que me gustaría mucho leer escritos suyos también. No necesariamente poesías, poemas o novelas, cualquier cosa que quieran compartir.

Espero les guste.

Recuperarte de mis recuerdos.

Después del intento fallido de ayer mis manos tiemblan nerviosas y mi corazón aumenta su ritmo.

Aparentemente todo está listo. Reviso con la mirada las flores, las velas, observo un poco más atrás en el tiempo y encuentro momentos similares, en donde tu sonrisa daba vida a la mía. Vuelvo a mirar el presente y me doy cuenta que tal vez exageré esta vez.

Un portarretrato tuyo, observando atentamente, fue un testigo fiel que me acompañó durante el momento de preparar la comida.

_ Primero volcamos la harina, luego sumamos los huevos, para los dos voy a usar sólo 5. ¡Y a mezclar!

Tu foto escuchaba atentamente y en silencio mis comentarios, como memorizando todo. Como memorizándome a mi.

Sonó el timbre y el muchacho de las flores hacía equilibrio como el mejor de los malabaristas cuando abrí la puerta.

_ Aquí están sus 5 docenas de rosas y los dos kilos de pétalos amarillos.

Después a colocar cada rosa en su lugar estratégico, cada vela resaltando las coloridas docenas, y los amarillos pétalos anunciando el camino al suave escenario de seda en donde culminará nuestra velada, rodeados de más pétalos.

Quito el envoltorio plástico que sella la música que sin saber elegiste para esta noche. Todo parece perfectamente encaminado. El vino ya está en su temperatura ideal. La salsa boloñesa, con carne molida, cebolla, pimientos rojos, nuestro ingrediente secreto, superando todo el esmero que alguna vez le di, espera junto a los fideos recién amasados la hora señalada.

Suena una dulce canción, pruebo la salsa, “Exquisita”. Huelo el encantador aroma de tus rosas preferidas en toda la casa mezclado con la sutil vainilla de las velas y el dulce picante de la salsa…

_ Falta mi perfume…_ Me dirijo al cuarto y rocío mi rostro apenas con aquel perfume que tanto suplicabas que use.

Escucho un sonido en la puerta de calle, miro por la ventana y veo que eres tú.

Abro la puerta y mis manos se calman cuando te escucho suspirar. Te agarras el rostro y tu sonrisa ilumina mi alma. Tus lágrimas hacen que algo dentro de mí se encoja y me inunde de ternura. Veo cómo descubres cada detalle de lo que preparé para ti. Tomas unos pétalos entre tus manos. Saboreas el aroma de la salsa y al cerrar los ojos dejas escapar una leve sonrisa, leve pero completamente honesta, real. Tarareando la canción que suena te diriges al cuarto, abres la puerta y las rosas y velas te sorprenden. Giras mirándome muy dulce, pero aún distante. Tus lágrimas regresan. Mis manos tiemblan nuevamente. Las lágrimas salen por mi rostro, no es necesario mediar palabras. Me siento en la mesa y tomo mi cara. Desconsolado. Te acercas silenciosamente. Siento un beso en mi frente.

Lo próximo que escucho es la puerta al cerrarse. Y luego millones de veces retumbar en mi cabeza tu sonrisa.

Amanece un nuevo día, el fracaso de ayer no me frenará. Hoy todo parece estar perfecto. Las rosas llegarán en cualquier momento junto a sus pétalos amarillos… Mis manos demuestran mis nervios.