A veces me pregunto, Nova, ¿eres capaz de curar?, ¿Devolver la vida?, ¿Crear una nueva vida?, ¿Qué Dios cruel te creo a ti, Nova?, el destino que te depara es horrible, odio estar aquí ahora, odio estar frente a ti, mi Dios también es cruel.
Nova eres hermosa. Una esfera de luz. Un punto brillante en medio del sol que es tu aura, un ser de energía infinita confinado en un cuerpo de mujer. La mas bella de todas ellas. Tus rasgos son finos, tu silueta exquisita. Se confunde tu cabello con las estela que marcas al surcar el cielo. Eres una diosa.
En tu andar errante por el cosmos infinito visitas mundos de dura roca, agua congelada o gaseosos y brillantes. Visitas sus múltiples lunas, al piruetear de una a otra. El nuboso cielo que los rodea te es cálido. Los paisajes que encuentras son únicos a cada planeta, de gran belleza y misterio. Como tu misma, Nova, que observas con mas detención y descubres vida en formas y colores impensados. Erguidos y estáticos inmensos seres. Criaturas sencillas deambulando por doquier. No entiendes su mortalidad, que los hace tan vulnerables. No entiendes por que en su paso por la vida son capaces de dañina destrucción, contaminación y sufrimiento del lugar que les vio nacer, que los alimento, que los protegió de la oscuridad y frió del espacio infinito. Eres la guardiana de estos mundos, a tu cargo esta la extinción de millones de razas predadoras de su hogar, tus manos cargaron ya el destino de millones mas.
Ya no te temo, Nova, hace mucho deje de ser aquel niño. Parado en la estación espero. Cuando es mi turno de mi traje luces se disparan como rayos ondulantes en todas direcciones. Un chirrido metálico emerge y se hace mas fuerte. Los brazos mecánicos acercan las partes de mi armadura y una a una acoplan perfectamente. Algunas se atornillan, cables se cruzan, leds se encienden. Vapor blanco sale de todas direcciones del golem que esta listo para salir. Dentro siento flotar entre los rayos de luz, mi cuerpo es liviano y flexible, ¿acaso así sientes, Nova, al viajar por el espacio?. El interior del robot también es frió, todos lo sentimos en la fabrica.
Cientos de golems esperan ser transportados al claro a la vera de la montaña. Y estamos listos. Y partimos allá. El descampado es perfecto. Nos agrupamos en numero pequeño. Nuestro líder de escuadrón da instrucciones precisas, comenzar con artillería pesada, rodear a la bruja sin dejar de moverse, refugiarnos en las fallas del terreno y seguir, no activar el detonador atómico sin autorización. Su voz se entrecorta haciendo a la comunicación sombría y fatídica. No es el transmisor, esta asustado. Teme a la que vendrá.
Te teme a ti Nova que desciendes desde el sol, aun mas brillante que este. Como un meteoro atraviesas nubes a gran velocidad, una estela brillante dibuja tu trayectoria hasta el momento en que te detienes. Frente nuestro. Eres hermosa, Nova, mas de lo que imagine jamás, de lo que podría imaginar alguien. Nos ves como niños es el inmenso patio corriendo en círculos y disparando nuestras armas de juguete. Jugando a salvar al mundo. Tal ves solo somos eso. Balas te rozan y misiles se aproximan a ti. Tu pecho se parte a la mitad y una fuerte luz cobre de inmenso calor escapa, quemando todo lo que toca detiene nuestra artillería. La diriges al planeta incinerando soldados descubiertos, tanques y golems, calcinando la tierra, los árboles y plantas. El rocío en gotas de una mañana de invierno se evapora como bruma humeante. Activo mi escudo de energía, la refrigeración del golem casi congela las partes flexibles del robot, ¿puede haber algo mas frió que el espacio, Nova?. Escapo del foco de tu ataque mientras disparo los misiles que aun tengo, es un golpe certero. Caes de cabeza y en picada golpeando con violencia el suelo. No eres invencible Nova. La imagen es esperanzadora, el silencio se apodera del momento y el lugar.
Algunos se tientan a festejar, los comunicadores estallan en risas, insultos y gritos de felicidad. Es demasiado pronto. La tierra se mueve a nuestros pies simulando temblar, pero hay algo mas. De la montaña se desprenden enormes rocas que en avalancha caen y en todas direcciones el suelo se abre en erupción de magma incandescente, mas ahora traga a los humanos sobrevivientes en el claro, abriendo y cerrando cráteres de sedimento blando en un momento, bloques de piedra partidos o fallas colapsadas por el fuerte terremoto. Me encuentro atrapado hundiéndome junto a mi robot, antes mi armadura, ahora una prisión que asegura mi muerte. ¿eres tu Nova?, la tierra bajo mis pies, el planeta entero es tu alimento, Nova, y te hace mas fuerte.
Golpeo con violencia y en todas direcciones. Los brazos hidráulicos del golem son alimentados directamente por la batería del núcleo principal, así la fuerza generada por cada descarga es inmensa. Golpeo la roca agrietándola, desmoronándola, desarmándola, y a cada golpe el infierno de piedra y lava se calma, el temblor se apacigua, la tierra no sangra fuego de sus cicatrices. ¿Acaso te hiere, Nova?, ¿es dolor lo que sientes?. Continuo golpeando el suelo con violencia, aunque ya no este atrapado. Me agito rápidamente, respiro con dificultad. La ira desencadenada se apodera de mi ser, me siega, furibundo azoto una y otra ves sin piedad. Sufre bruja, sufre y muere.
Pero ahora es en vano. No percibo la velocidad del aire a tiempo, los monitores me lo anuncian pero apenas si veo el enorme tronco calcinado al golpear el golem, que me empuja lejos, muy lejos del tornado. Despierto del transe y encuentro el inmenso remolino de aire que todo lo mueve, todo lo arranca de sus cimientos, y todo lo eleva a alturas impensadas. Viene por mi, pero ¿Por qué?, ¿acaso soy el único sobreviviente?, ¿nadie mas resistió el rugir de tu ira, Nova?. No hay respuestas, y en mi comunicador un chirrido metálico, un uniforme ruido blanco me aturde, me atemoriza. Cargo el detonador atómico. Lo incrusto en la piedra mas dura y pesada de todo el claro, una porción maciza de la cordillera misma. Esto deberá resistir lo suficiente. En los brazos de mi golem solo quedaron unas garras como anclas pensadas para escalar, que se disparan unidas a mi por un cable de gran tensión. Activo los propulsores en mi espalda y formando el cuarto de un circulo escapo tan alto como me es posible. Esquivando escombros y restos humanos, sobrepasando el inmenso remolino. Los cables se cortan, pero la fuerza devenida de la tormenta me mantiene un momento en el aire. A mis pies el ojo del huracán se acerca al punto exacto, ya no me importa donde este el detonante o si fue tumbado por tu fuerza, no tengo mas alternativa.
Desde aquí arriba veo la explosión de luz y humo expandirse. Las ráfagas de toxico viento se irradian en todas direcciones a miles de kilómetros. Siento el calor incandescente derritiendo todo alrededor de la esfera que es fuego, y arde, y quema. ¿Acaso así ves el sol al acercarte, Nova?, ¿Cuántos soles visitaste antes de llegar aquí?. Mi armadura se derrite, es solo el esqueleto en carne viva de aquel robot armado e imponente. La magnitud de la explosión se deja sentir, manteniéndome un momento mas en el aire para caer atravesando nubes de humo oscuro y espeso. Del golem partes se rompen o desprenden y son despedidas lejos. Logro ver el claro pero ahora esta inundado por aguas claras y cristalinas cubriéndolo todo, reflejando los ases de luz que escapan al humo. Es un paisaje triste y lúgubre.
El impacto es violento, de nuevo me hundo rápidamente con el golem como ancla. Con dificultad logro abrir la compuerta, el sistema corta la conexión eléctrica entre las partes del robot que se desarma y dispersa. Con tristeza las veo descender y perderse en la oscuridad. Es el héroe que yo nunca seré. Contengo la respiración. La superficie esta muy lejos y sé que intentar subir es en vano. ¿eres tu Nova?, ¿esta es tu sangre?, la esencia misma de tu ser, tu estado mas puro. Algo me impulsa a seguir hacia el frente. Como una vos que me llama y exclama fuerte. Lucho contra la marea que me arrastra, contra la respiración que se agota y contra la muerte misma. Pronto veo un cuerpo iluminado en la profundidad. Una mujer desnuda en medio del agua, en medio de la nada. Pareces dormida, Nova, y dormida te ves hermosa. Es tan fácil ahora salvar al mundo. Ya no serás la guardiana de los planetas y las galaxias, es el final para ambos… adiós Nova. El Dios que te depara es cruel y tu destino es horrible, me odio por estar aquí ahora, me odio por estar frente a ti, mi destino también es horrible.
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